Un cigarro, por favor.

martes, 22 de diciembre de 2009

Llegó la hora


Llegó la hora de describir con líneas los secretos que aún no tengo y muero por tener contigo, romper la barrera, contarte lo que sueño despierta, a tu lado.
Llegó la hora de también sentir, de hacer que pases sin vacilar ese lugar que no te deja creer y que estoy dispuesta a derrumbar.
Llegó la hora de aceptar que me invaden los nervios de una manera extraña cuando escucho tu voz, misma que en estos momentos se encuentra a varios kilómetros de la cama en la que estoy.
Llegó la hora de voltear al espejo y buscar tu mirada en él, o abrir la cortina y pedirle a la luna que te encuentre y con sus rayos acaricie tu piel, bese tus labios y te abrace como lo haría yo.
Llegó la hora de descifrar que es lo que está pasando en mí que en lugar de dormir nuevamente pienso en ti.
Llegó la hora sólo de plasmar en un papel lo que por días me ha hecho sonreír… y llegará también la hora de poder hacerte sentir lo que acabo de escribir.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Paulo Coelho

Deja de pensar en la vida y resuélvete a vivirla

viernes, 11 de diciembre de 2009

Ahogate en recuerdos


En una larga y tediosa conversación lo pronuncié una y otra vez... te hablé de las penas que me aquejan, del dolor que con tu ayuda puede verse disminuido, de la nostalgia que noche a noche ronda por las esquinas de una habitación vuelta de cabeza, te lo dije, te lo repetí, lo pronuncié una y otra vez....
Te pedí que desistieras de ese sentimiento, supliqué casi de rodillas ante tu incesante indiferencia, pero ésta vez sacaste tu traje de gala, ese que debiste usar hace tiempo y que ahora presumes lleno de orgullo al saber que mis palabras no pasarán sobre él.
Ahora sólo queda esperar una reacción o quizá como último recurso, hacer que mis lágrimas te empapen y logren deshacer esa armadura que portas cuando platico contigo, cuando te repito las cosas sin cesar, cuando las pronuncio una y otra vez...
Anda....escucha!!! y has que muera lentamente entre mis sueños toda esa revolución que dejaste crecer sin medida.
Atiende a mis reproches, no dejes que me desplome en ellos, no dejes que me arrastren, no me dejes... Comprende que estamos unidos y que iremos juntos a hermosos paraísos o a escalofriantes territorios.
Ahógate en todos esos recuerdos hasta el instante de llorar, después secaré tus lágrimas y estarás liberado........igual que yo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

¿En qué momento?


Llegaste a mi vida así…..sin más, con un par de horas disponibles que se incrementaron junto con el deseo de culminar el reencuentro entre paredes de extraña forma y cobijas que dejaban ver sus años abrigando mis sueños.
¿En qué momento dejé que mi mundo girara en torno a tus ojos, a tus besos y caricias?
¿En qué momento entraste sin siquiera pedir permiso?
¿En qué momento decidí quedarme dentro de una quimera?
Ahora te escribo de nuevo para que te enteres de las últimas noticias que mis sentimientos recabaron para ti, son corresponsales de guerra en la revolución que estás causando, sin tregua, con toda alevosía.
Quiero llenar tus días, abrazar tus noches, estar en tus sueños, en tu diario pensamiento, provocar tus risas, secar tus lágrimas y llevarte a donde nadie lo ha hecho.
¿En qué momento? Eso ya no importa….

miércoles, 9 de diciembre de 2009

2/3

Comenzó como cualquier viernes, una mañana fresca, una tarde lluviosa y como excepción…. Una plática electrónica que activó mis sentidos, al punto de querer invocar a cronos para acelerar las manecillas que desde ese momento, parecían caminar más lento de lo normal.

Finalmente el reloj hizo lo suyo, mi emoción creció al escuchar la voz que por mucho tiempo no se hacía notar por estos lares.

Mientras manejaba, un par de luces hicieron que mi pierna se moviera como signo de desesperación ya que no circulaban a la misma velocidad que mis deseos de llegar. Por fin lo hice, mi nerviosismo hizo su aparición, era extraño, no tenía el poder, evadía sus miradas, observaba sus labios y sólo quería besarlos.

La noche comenzaba, mi imaginación no llegó más que a 2/3 de lo que realmente pasó, ansiaba llegar a casa, cerrar la puerta, matar mis ganas y hacer lo mismo con las suyas.

Besos a beso lo fuimos consiguiendo, nuestros cuerpos invadidos de calor y deseo no tardaron en demostrarlo, mi respiración aumentaba a la par con la humedad que ya estaba en cada poro de la piel….

Nos alcanzó la mañana y entre hojuelos y risas se anunciaba el final de la aventura, cronos nunca apareció, la hora de la partida tenía que llegar, no hubo un último beso, eso me da la seguridad de que algún día volverá………..