Un cigarro, por favor.

martes, 22 de diciembre de 2009

Llegó la hora


Llegó la hora de describir con líneas los secretos que aún no tengo y muero por tener contigo, romper la barrera, contarte lo que sueño despierta, a tu lado.
Llegó la hora de también sentir, de hacer que pases sin vacilar ese lugar que no te deja creer y que estoy dispuesta a derrumbar.
Llegó la hora de aceptar que me invaden los nervios de una manera extraña cuando escucho tu voz, misma que en estos momentos se encuentra a varios kilómetros de la cama en la que estoy.
Llegó la hora de voltear al espejo y buscar tu mirada en él, o abrir la cortina y pedirle a la luna que te encuentre y con sus rayos acaricie tu piel, bese tus labios y te abrace como lo haría yo.
Llegó la hora de descifrar que es lo que está pasando en mí que en lugar de dormir nuevamente pienso en ti.
Llegó la hora sólo de plasmar en un papel lo que por días me ha hecho sonreír… y llegará también la hora de poder hacerte sentir lo que acabo de escribir.

1 comentario:

  1. Gaby,

    Desconocia tu faseta de poeta, me gustan mucho tus escritos, espero que no lo dejes de hacer.

    Cuidese, espero verte pronto.

    PPS

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