Un cigarro, por favor.

lunes, 25 de octubre de 2010

Sin razones

No encuentro razones para llorar esta noche,

ni mañana o la próxima semana.

No tengo un solo motivo para dejar vacía una caja de pañuelos

o querer cortarme las venas con uno de ellos.


Tampoco pretendo disfrazar de tristeza mis palabras.

Aunque he notado que la gente gusta del dolor.

Prefieren ver letras sangrando, versos suicidas

e historias que les hagan recordar cuan infelices fueron alguna vez.


Pero no, hoy no busco frases para lamentarme.

Hoy mi alma no solloza en cada línea

esperando encontrar un alivio casi siempre irreal

que al menos aparente sanar las heridas.


Ésta vez deseo burlarme del dolor

con la misma ironía que él lo hizo en muchas ocasiones.

Ya no escribo en su honor,

perdió el papel principal en la historia de mi vida.


Ahora cambio mi falsa sonrisa por una que no puedo ocultar

porque por más que busque y piense

y vuelva al pasado…

no encuentro razones para llorar esta noche.

domingo, 30 de mayo de 2010

Y dónde guardo todo esto?
Cuál sería el lugar perfecto para encerrar tu voz,
para esconder tus labios, tu piel...
Yo quiero estar ahí también!

miércoles, 10 de marzo de 2010

Esta vez

Nuevamente te vi en mis sueños, bastó un descanso por la tarde para hacer realidad el beso que se escapó aquella tarde y el abrazo que entre muros y personas duró lo que dura un suspiro al aire.

Las hermosas amenazas de acercarte tomaron un vuelo urgente llevando consigo las ilusiones acumuladas desde el día que programamos la escena, sería mejor que hubieran perdido el avión, para yo perderme contigo....y tu conmigo.

Mi nerviosismo, como de costumbre, protagonizó el encuentro, entorpciendo palabras, evadiendo miradas y provocando movimientos absurdos que hasta te hicieron reir.

No quería despertar!!! al fin estabas conmigo, en estos brazos tercos que no dejan de extrañarte y se empeñan en rechazar a otros que no embonen como tu haces, de una manera perfecta, como la útima pieza de un rompecabezas que se encuentra perdida en algún lugar esperando ser encontrada para culminar la obra.

martes, 26 de enero de 2010

Urgente

Regresaron...y esta vez no habrá tregua, eso es lo que comentan las voces que se encuentran en el interior de esa mujer.
Sus ilusiones caen de las escaleras, mismas que presenciaban las despedidas más dulces que ella recuerda.
Ahora se encuentra tirada en un sillón que sólo está en sus recuerdos, abrazada de una almohada, intentando sujetar sus ya escasas esperanzas con las fuerzas que aún le quedan.
Ya no tira su cigarro antes de pasar la puerta que imagina noche a noche cuando sueña.
Los recuerdos regresaron......o quizá nunca se fueron.
Es urgente que lo sepa.

lunes, 11 de enero de 2010

Encuentro


Me encuentro de nueva cuenta aquí pensando, pensándote.
Ahora no me encuentro, ni tú lo haces, ni lo intentas, ni lo quiero.
Sigues preso en un cuento de hadas, yo te miro, no te mueves.
¿De qué tengo que darme cuenta? Si no quiero
¿Por qué no puedes ocultarlo? Si tú quieres
Reconozco esa mirada, cómo no, si viví en ella algún tiempo
Una fragmento de mi vida que no fue más que una utopía.

Otro día se esfumó, y mañana ya habrá una hermosa luna menos
Al fin mis ojos se abren, no es cierto, repites. No hables, no llores, te digo.
Me digo………..no llores.
Recojo mis sueños, mi futuro incierto.
Avientas tus dudas, tu indeciso pensamiento.
Me despido, no te mueves, no hablas, no llores…….me digo.

martes, 22 de diciembre de 2009

Llegó la hora


Llegó la hora de describir con líneas los secretos que aún no tengo y muero por tener contigo, romper la barrera, contarte lo que sueño despierta, a tu lado.
Llegó la hora de también sentir, de hacer que pases sin vacilar ese lugar que no te deja creer y que estoy dispuesta a derrumbar.
Llegó la hora de aceptar que me invaden los nervios de una manera extraña cuando escucho tu voz, misma que en estos momentos se encuentra a varios kilómetros de la cama en la que estoy.
Llegó la hora de voltear al espejo y buscar tu mirada en él, o abrir la cortina y pedirle a la luna que te encuentre y con sus rayos acaricie tu piel, bese tus labios y te abrace como lo haría yo.
Llegó la hora de descifrar que es lo que está pasando en mí que en lugar de dormir nuevamente pienso en ti.
Llegó la hora sólo de plasmar en un papel lo que por días me ha hecho sonreír… y llegará también la hora de poder hacerte sentir lo que acabo de escribir.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Paulo Coelho

Deja de pensar en la vida y resuélvete a vivirla